Trastorno de autolesión y comportamiento
Las personas a menudo ocultan sus comportamientos autolesivos. Se visten con ropa para cubrirse el cuerpo y pueden ser tímidos en situaciones sociales. No obstante, la propensión a autolesionarse no es infrecuente y numerosas personas logran superarla mediante tratamiento, especialmente cuando buscan apoyo en un centro de ayuda para autolesiones o en un centro de rehabilitación especializado.
La autolesión suele estar vinculada con otras condiciones que requieren tratamiento. Si te estás hiriendo a ti mismo o tienes pensamientos de autolesionarte, el primer paso es buscar ayuda. Conversar con un médico o una persona de confianza puede ayudarte a encaminarte hacia la recuperación.

¿Qué es el trastorno autolesivo y qué significa comportarse de manera autolesiva?
La autolesión es una acción no suicida en la que los individuos se causan lesiones a sí mismos intencionalmente. Algunos comportamientos frecuentes son el rasguñarse, quemarse o cortarse. Aunque la autolesión puede proporcionar un alivio a corto plazo, con frecuencia provoca sentimientos de vergüenza y culpa, lo que complica la gestión de las emociones.
A pesar de que no busca amenazar la vida, la autolesión puede causar serias complicaciones como:
- Sentimientos intensos de culpa o vergüenza.
- Baja autoestima.
- Infecciones y cicatrices.
- Sangrado incontrolado.
- Empeoramiento de los problemas de salud mental.
- Lesiones graves o muerte.
Aunque la autolesión no es necesariamente un signo de intención de suicidio, sí puede incrementar el peligro de que este ocurra. El primer paso para adquirir tácticas de afrontamiento más saludables es pedir ayuda para la autolesión.
Comportamientos comunes y tipos de autolesiones
La autolesión generalmente sucede en privado y quien la realiza puede lastimarse partes del cuerpo como las piernas, los brazos o el torso. Si bien es cierto que algunas personas se autolesionan de vez en cuando, este comportamiento puede volverse más grave y transformarse en un problema con el tiempo.
Algunos ejemplos de autolesión son:
- Cortar con objetos afilados.
- Rascarse.
- Quemarse con cerillas, cigarrillos u objetos calientes.
- Grabar palabras o símbolos en la piel.
- Golpearse, abofetearse o darse puñetazos a uno mismo.
- Golpearse la cabeza o golpearse contra una pared.
- Perforar la piel con objetos afilados.
- Arrancarse el pelo.
- Hurgar en las heridas.
¿Qué origina la conducta y el trastorno autolesivo?
La autolesión no tiene una única causa, pero las personas a menudo se involucran en estos comportamientos por las siguientes razones:
- Para indicar angustia emocional o depresión.
- Para afrontar un dolor psicológico aplastante.
- Sentir algo cuando se está vacío en términos emocionales o entumecido.
- Para restaurar la sensación de control.
- Para manejar sentimientos como la ira, el pánico o la soledad.
- Castigarse a uno mismo por errores que se perciben.
- Para desviar la atención del sufrimiento emocional.
¿Se puede evitar el comportamiento autolesivo y el trastorno?
La más eficaz forma de prevenir la autolesión es pedir ayuda. Hablar sobre emociones difíciles, aprender tácticas de afrontamiento saludables y establecer conexiones sociales pueden disminuir el impulso de autolesionarse.
¿Cuál es el procedimiento para diagnosticar el comportamiento y trastorno autolesivo?
Para diagnosticar la autolesión, se realiza una evaluación exhaustiva tanto física como psicológica. Su médico examinará las tendencias suicidas y tratará cualquier daño físico. Para entender las causas de la autolesión, podrían requerirse exámenes adicionales. Si se detectan trastornos mentales latentes, los planes de tratamiento serán modificados para tratarlos.
